Cuida tu espalda en el trabajo

Cuida tu espalda en el trabajo. Adoptando unos hábitos posturales correctos en tu trabajo conseguiras disminuir considerablemente las molestias y dolores que pueden hacerte la vida imposible.

Las lesiones de espalda constituyen uno de los problemas de salud laboral más extendidos (en torno a un 20% de los accidentes registrados).

Si en tu trabajo tienes que estar muchas horas de pie la mejor regla para evitar que te duela la espalda es mantener una postura érguida. Desembarázate de malos vicios como inclinarte para delante bajando los hombros, lo que hará que termines con ‘chepa’. En vez de eso, imagínate que siempre llevas un libro en tu cabeza y que no debes dejar que se caiga. Es un truco útil y sencillo que puede ayudarte y evitarte molestias en tu columna.

Si eres mujer, no te pongas zapatos de tacón alto si debes estar mucho tiempo de pie o caminando . Un zapato completamente plano, sin ningún tacón, tampoco es lo ideal, especialmente si existen problemas de rodilla. Un tacón de 1.5 a 3 cms. suele ser adecuado.

Si por lo contrario tu puesto de trabajo te obliga a pasarte la mayoría del tiempo sentado deberás seguir unas sencillas pautas para proteger tu espalda: Si tu silla tiene reposabrazos, utilízalos. Puede parecer una tonteria pero ayudan a descargar de algo de peso tu columna; otra buena costumbre es mantener tus rodillas al mismo nivel que las caderas (en ningún caso por debajo). Hazte con un reposapies o cambia la altura de tu silla (si es que regulable); también es mejor evitar los huecos entre la parte baja de la espalda (la zona lumbar) y el asiento. Para ello, ponte un cojín que rellene ese espacio. Notarás la diferencia. Aparte, es conveniente levantarse y andar cada 45 minutos.

Si trabajas con ordenador, la pantalla tiene que poderse orientar e inclinar. Debe situarla a unos 45 cms. de distancia, frente a los ojos y a su altura, o ligeramente por debajo.

Si tienes que levantar pesos lo primero que debes hacer es colocarte bien frente a la carga. Flexiona las rodillas, no arquees la espalda y sube el peso sin brusquedad. Si tienes que girar, hazlo en bloque. En el caso de que el peso sea demasiado, no lo dudes y pide ayuda. Mejor eso a que te lastimes tu espalda.

Irene Perezagua

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